Poporos

Esta imagen que ya se nos vuelve común porque la hemos visto en monedas, billetes, y promoviendo   eventos internacionales, es de una perfección tal en factura, forma y gracia que fue definitoria para la creación del museo del oro y es hoy un símbolo nacional. Pero  ¿Qué es? ¿Para qué es? ¿Qué significa? Estas y otras preguntas trataremos de responder.

Se trata de un poporo. Éstos son vasijas o botellas de cuello estrecho de varios materiales y variada apariencia: fitomorfa cuando se inspira en vegétales,   Zoomorfa cuando la tipología es  animal antropomorfa si se recurre a la figura humana. que utilizan aún hoy algunos  indígenas para echar polvo alcalino, el cual, extraído  con un palillo humedecido en saliva se lleva a la boca para mezclarlo  con hojas de coca y así extraerles el alcaloide.

 

El Poporo puede ser de material cerámico, metálico, mineral  o vegetal; el más común se obtiene del pericarpio, o cascarón de alguna cucurbitácea a la que se le extrae la pulpa de su  interior, como lo hacen en la actualidad los Arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta. Eran preferidas las formas alargadas porque facilitaban el porte del palillo con que se extraía  el polvo que en él se guardaba.

 

La evocación de formas orgánicas les inspiró  atributos simbólicos basados en el yin-yang (dualidad).

La clase gobernante quiso tener poporos más elegantes; Entonces apareció la botella con dos cuerpos, uno redondo de calabaza y el otro constituido  por un cuello delgado de oro con forma abocinada y aún cilíndrica adherido  al recipiente  con filamentos de oro; a esta creación se le adicionó un hermoso remate con cuatro esferas y en medio de ellas otra esfera más, u ornamento constituido por el remate del alfiler que podía ser zoomorfo, en espirales, etc.),  además de  un apoyo tronco cónico en filigrana; se llega así a la forma del poporo clásico.

 

También se fabricaron poporos en cerámica, para ofrendas rituales y adorno de santuarios. éstos miden de 60 a 172 cts de alto.  Además de contenido ritual y  simbólico, a veces se complementa con  otros ornamentos que enriquecen  su semiología como adornar la panza con múltiples senos, recordando la Artemisa de Asia Menor, o descansando sobre la corola de una flor con pétalos en alto relieve, decoración que parece inspirada en el orden jónico griego.

 

Mucho más adelante se olvida la simbología tradicional y  se recurre a formas  vegetales principalmente en la ahuyama  llamada zapallo de turbante de turco, o turbante de China que  parecen una calabaza naciendo de otra para crear poporos  lobulados, lisos y con acanaladuras cruzadas.